jueves, 9 de octubre de 2014

Ébola o alarmismo, ¿qué se contagia con más facilidad?

La infección de una auxiliar de enfermería por ébola en España ha suscitado un fuerte interés informativo. La noticia ha sido tratada con especial atención por los medios internacionales y ha monopolizado los periódicos, los informativos y las redes sociales de nuestro país. Esta cobertura entra dentro de la lógica: es el primer contagio fuera de África y revela un supuesto fallo en los protocolos, ya que la profesional sanitaria se infectó mientras curaba a un paciente con esta enfermedad procedente de Sierra Leona.

No obstante, ha existido un abuso de sensacionalismo con titulares alarmantes, “El ébola se desborda” o “Plan de emergencia en Madrid”, e información amarilla, como las imágenes y declaraciones de la auxiliar en las portadas o la sobreexposición del sacrificio del perro de la afectada por el hipotético peligro de contagiar el virus. Por eso, en algunos casos, varios datos relevantes y útiles se han quedado en un segundo plano: el ébola no es una pandemia (en África, con pésimos recursos, solo ha afectado a una mínima parte de la población potencialmente en riesgo) y la cadena de contagio es corta (no se transmite durante el periodo de incubación).

Sin duda, la responsabilidad de los medios ante la sociedad resulta más necesario que nunca en estas circunstancias. El deber de informar y la obligación de ser críticos es incuestionable, aún más cuando se ha producido una mala gestión política y una grave falta de capacidad comunicativa por parte de las administraciones. Pero ninguna de las dos tareas citadas tienen nada que ver con el fomento de un sensacionalismo hipocondríaco. Si se cae en esta opción, las víctimas pasan a ser todos los ciudadanos. El alarmismo se contagia con más facilidad que el ébola.

3 comentarios:

  1. Me parece muy acertada esta reflexión. Hay algunos medios (no todos, por suerte) que se han pasado con titulares sensacionalistas e información amarilla.

    ResponderEliminar
  2. Informar es deber de los medios de comunicación y estoy totalmente de acuerdo en que, a veces, las formas no son las correctas. El caso del ébola es un claro ejemplo ya que la manera de presentar la información ha contribuido a propagar un alarmismo desmesurado de un hecho que ya de por sí es alarmante

    ResponderEliminar
  3. Totalment d'acord. Els mitjans han fet un espectacle molt trist, però, sobretot, encara ha estat més lamentable com ha gestionat la comunicació la ministra Mato.

    ResponderEliminar