jueves, 6 de febrero de 2014

Pagar por trabajar

El multitudinario festival de música Primavera Sound, que se celebrará entre el 28 y el 31 de mayo en Barcelona, ha sido noticia esta semana. Sería lógico pensar que su aparición en los medios se debe a alguna novedad en el cartel de su decimocuarta edición, que se hizo público recientemente. No obstante, el motivo es otro muy distinto. Los organizadores han informado que cobrarán 50€ a los periodistas para cubrir el festival. “Esta novedad tiene como objetivo favorecer las condiciones de trabajo y la experiencia global de los medios acreditados antes, durante y tras el evento”, señalan en su web.

Es deducible que la medida se debe a la avalancha de peticiones que reciben cada año por parte de innumerables periódicos, televisiones y radios. Por ejemplo, en su penúltima edición, superaron los 1.400 periodistas acreditados. Sin duda, el esfuerzo logístico y económico para habilitar un espacio adecuado a este volumen de profesionales es enorme. Y seguro que los responsables del festival han comprobado que algunas de estas peticiones solo buscan gozar del festival, sin intención alguna de realizar una tarea informativa. En todo caso, y aunque merece ser reprochada, esta práctica no es generalizada.

Seguramente, los responsables del Primavera Sound ya han intentado, en los últimos años, aplicar criterios más estrictos que han sido en vano. Sin embargo, la medida anunciada esta semana supone un grave error. La decisión es democráticamente censurable, porque vulnera el derecho a la libre información de un hecho o evento de interés general, y, éticamente, reprobable, ya que obliga a los profesionales de la comunicación a pagar por realizar su trabajo. Veremos como responden los medios, aunque ceder a esta demanda significaría sentar un peligroso precedente, equiparable al día en que los periodistas acudieron a una rueda de prensa sin aceptar preguntas.

De todas maneras, los promotores deberían valorar el eco mediático que consiguen a través de la información publicada en infinidad de medios de comunicación. A lo mejor, piensan que, como las crónicas se publican una vez finalizado el festival, difícilmente ayudarán a vender más entradas. En cualquier caso, sí que pueden resultar de interés para los asistentes y pueden servir de gancho para captar a un nuevo público de cara a la próxima edición y, en definitiva, ayudar a consolidar una marca ya muy potente de por sí.

Hace dos años, la dirección del Primavera Sound ya cometió un error comunicativo, retirando el pase de prensa al crítico musical de El Periódico, Jordi Bianciotto, al sentirse “indignada” por un artículo sobre la ausencia de artistas catalanes en los horarios estrella de los conciertos. Después de una negociación entre los responsables del festival y del diario, con la intervención final del Ajuntament de Barcelona, el Primavera Sound dio marcha atrás. Esperemos que ahora también reconsidere su decisión.

4 comentarios:

  1. No me puedo creer que los periodistas tengan que pagar para cubrir un acto… Espero que esto no siente un precedente.

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  2. El hecho de que un periodista tenga que pagar para cubrir un evento es el mundo al revés, ya que son las empresas las que la mayoría de las veces tienen que “luchar” para salir en los medios de comunicación. Esta es la diferencia entre grandes marcas como el Primavera Sound y marcas poco conocidas. Sin embargo estos primeros deberían tener en cuenta que esta medida se les puede girar en contra y que no es bueno tener enemigos en lo que todavía se conoce como el cuarto poder…

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  3. Los clubs de fútbol ya lo intentaron y les salió el tiro por la culata. No creo que los medios estén dispuestos a pagar por informar de un evento (o así lo espero) y menos teniendo en cuenta sus mermadas economías... aunque nunca se sabe hasta dónde puede caer el periodismo. Hace un tiempo, si me hubieran dicho que los periodistas iban a tener que asistir a ruedas de prensa que se ofrecen a través de un monitor de TV no me lo hubiera creído ¡y está pasando!

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  4. Van de sobrats perquè no necessiten que els facin publicitat per vendre entrades... Quan comencin a necessitar els mitjans, ja baixaran veles..

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